Texto: “Felipe
le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta” (Juan 16:8).
La idea aquí es que Dios comunica una revelación de Sí mismo al Creyente, que
lo satisface y lo deleita. Cuando el deseo de un hombre está sintonizado
sólo en Dios, lo que le llena es conocerle aun más. Note que la revelación
divina en el corazón de todo buen hombre satisface el alma, llena el corazón,
que basta o es suficiente. Y en otro lugar el profeta lo escribe así: “Y
conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová” (Ose.6:3). La declaración del
profeta denota entusiasmo, o inicio deleitoso, o que la entrada al deleite
inicia con una iluminación del cielo. La ausencia de luz perturba, impide ver
la entrada a la fiesta, pero si el lugar está debidamente iluminado el corazón
se alegra de lo cercano de la fiesta, nótese: “conoceremos, y
proseguiremos”; luz o conocer es previo al entusiasmo. Dicho de otro modo es,
que cuando Dios comienza mostrar misericordia, seguirá, y nos meterá dentro de
su habitación de deleite. Recordemos que nuestro personaje habitaba en época de
oscuridad, y al ver la aparente felicidad de los impíos, sus sentimientos
experimentaron: “Impaciencia… envidia… enojo… excitación hacer lo malo”
(Sal.37).





