Texto: “Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová
vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande
en misericordia, y que se duele del castigo” (Joel 2:13).
Para la alimentación de los bebés sólo hay dos pechos. Pero a la luz de este
pasaje no son dos, sino cinco. En tu necesidad de consuelo ve la primera
fuente: “Jehová vuestro Dios; misericordioso es”. Pero si no queda satisfecho
con ese, entonces sigue a la otra: “Jehová vuestro Dios; es clemente”; sus
entrañas son de compasión. Si se te agota el segundo, entonces pasa al tercero:
“Jehová vuestro Dios; es tardo para la ira”. Esto es, como si se le hiciera
difícil airarse contra Sus hijos, es lento para eso, no quiere retener tal
sentimiento contra ti. Te pregunto: ¿Quieres más? Te digo que hay más: “Jehová
vuestro Dios; es grande en misericordia”; es grande en el número como en el
tamaño. El asunto no se queda ahí, hay otra fuente de bendiciones: “Jehová
vuestro Dios; se duele del castigo”. Como si no soportara ver Sus hijos sufrir.
Con facilidad saca la vara de Su mano. Cuando vengan esos gigantes contra
nosotros, imitemos a David cuando tuvo que enfrentar a Goliat: “Escogió cinco
piedras lisas del arroyo” (1Sam.17:4). Así que, cuando seas asaltado con
aflicciones, temores, miedos entonces toma una cualquiera de estas piedras y de
seguro derribarás a tu enemigo Satanás.






