Texto:
"Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú
estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento" (Salmos 23:4).
Pudiera estar uno en gran peligro, sin embargo el corazón estará en paz, si
junto con los juicios divinos, nuestro Dios nos de Sus consejos. Es gran
bendición saberse manejar en medio de las pruebas, conocer nuestro deber en
cada situación. Eso sería tener con uno el favor del Cielo. Mírelo con más
precisión: "Si Jehová no me ayudara, pronto mi alma moraría en el
silencio. Cuando yo decía: "Mi pie resbala", tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. En la multitud de mis
pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma"
(Sal.94:17-19).






