Texto:
"Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder
acusarle. Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en
medio. Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo sábado hacer bien o hacer
mal; salvar la vida o quitarla?” (Mar.3:1-2).
El sábado fue un día de gran veneración para los judíos, y ellos pensaron que
era excelente oportunidad para ensuciar la reputación de Jesús o blasfemar Su
nombre a los ojos del pueblo, o que la ocasión fue propicia para que los
fariseos manifestasen su malicia. En el caso de que Jesús sanase al lisiado de
la mano, ellos levantarían las denuncias contra El y parecería que su
apreciación era justificada, ya que pensaban que Jesús era un impostor, los
demás verían más claro lo que ellos antes habían denunciado: "Y le
acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder
acusarle" (v2). Para ellos su maldad anticipa su ventaja, se inició la
operación de su caso. Es posible que Jesús haya visto con ojos de compasión al
lisiado, pues el relato no dice que el hombre haya solicitado favor alguno, y
los fariseos al observarlo pensarían que la oportunidad era buena, si se tienen
en cuenta lo ocurrido ese mismo día: "Aconteció que Jesús pasaba por los
sembrados en sábado, y sus discípulos se pusieron a caminar arrancando
espigas" (2:23). Estaban enojados porque Jesús hacia bien en día de reposo.






