Meditación Diaria

Meditación del 31 de Octubre

Texto: “Mi mano hizo todas estas cosas. Pero a este mirare, al que es pobre y humilde de espíritu” (Isaías 66:2).


 El lenguaje bíblico es como si Dios no pensara ni mirara otra cosa que no fuese sobre los que son Sus redimidos.

 
En otro lugar encontramos el mismo lenguaje: “Pondré mis ojos sobre ellos, para bien, y les haré volver a esta tierra. Los edificare y no los destruiré; los plantare y no los arrancare. Les daré un corazón para que me conozcan, pues yo soy Jehová. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios, porque volverán a mi de todo corazón” (Jer.24:6-8); como una nodriza cuyo oficio es velar y cuidar sobre un niño.

Texto: “Mi mano hizo todas estas cosas


Pero mas aun, que hay un salmo completo cuyo mensaje es precisamente este, expresar el cuido particular de Dios sobre Sus hijos: “Alzare mis ojos a los montes: ¿De donde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No permitirá que resbale tu pie, ni se adormecerá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni se dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu protector; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te herirá de día, ni la luna de noche. Jehová te guardara de todo mal; el guardara tu vida. Jehová guardara tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre” (Sal.121); en los v3-5 se repite tres veces para impresionar nuestro entendimiento de la plena seguridad de que nuestras almas serán guardadas: “Ni se adormecerá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni se dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu protector“; no dice que el presidente, ni los soldados, ni el dinero, ni el poder, ni la prosperidad, sino Dios es tu protector, del Israel de Dios, o de todos y cada uno de los Creyentes en particular.

  
Nota en este salmo, que Dios gasta su poder para guardarte, en guardar tu alma del mal: “Jehová te guardara de todo mal”. Uno pregunta ¿Y por cuanto tiempo lo guardara? “Desde ahora y para siempre”; esto es, desde el primer instante en que te tomo a Su cargo, desde que te entregaste tu mismo a Su cuidado, desde el momento en que tomaste a Cristo como tu Señor y Salvador.

  
Desde el mismo día de tu llamado, ahora mismo y por siempre. Como Pueblo Suyo nos guardo durante todo el año pasado, pero ha prometido también guardarnos durante todos este año que viene.

  
El compromiso de preservación que Dios tiene sobre ti, no pestaña ni una vez, ni siquiera si tu mismo te descuida, El no dejara de velar sobre ti.

  
Si en un lapso tú supones que el diablo, el enemigo y adversario de tu alma, pueda tomar ventajas sobre ti para devorar tu alma en un momento, tu pudieras pensar así, pero no Dios: “Yo, Jehová, la guardo. A cada momento la riego; y para que nadie la dañe, de día y de noche la guardo” (Isa.27:3); si no te es suficiente el añade: “A cada momento.”

 

Amen.

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