
Texto: "Jesús le dijo: No me toques, porque aun no he
subido a mi padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro
Padre, a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan 20:17).
Uno de los impedimentos mas fuertes que hay para tener un conocimiento correcto
de las verdades del cielo, son nuestros propios prejuicios, ellos nos inclinan
a tomar el camino de lo más fácil en lugar de escoger lo más correcto; no
miramos más allá de lo que esta enfrente de nuestros propios ojos.
El texto que se ha escogido hoy es testigo elocuente de esta verdad, pues Maria
aquí sigue viendo al Jesús humillado en lugar del Cristo exaltado y
glorificado. Su grandes rasgos de incredulidad le condujeron por la vía de sus
prejuicios, no obstante El mismo Jesús les dijo a ellos muchas veces que
después de tres días de ser crucificado se habría de levantar de entre los
muertos. Por eso cuando El le dice: "No me toques", es porque ella
estaba pensando ponerse a conversar con Cristo como lo hacia antes, y de cierto
que se trata de la misma persona, pero ahora con su condición totalmente
alterada; ahora hay otra manera para acercarnos hablar con El.
Para dar una ilustración pálida, es como si el amigo es elevado a ser
presidente, antes era el compañero, pero ahora es el mandatario y no debemos
tratarle de igual manera, tal es la idea aquí. Debemos actuar de acuerdo al
conocimiento que tengamos de las cosas, o como refiere el dicho: "Tomar
las cosas como son y no como uno quiere que sean", si aplicamos de modo
consistente esta verdad muchos beneficios vendrán al alma. El corazón del
hombre siempre esta inclinado al egoísmo en primera mano; esto es, que
estamos muy inclinados a presentar las cosas a nuestros sentidos y no a
nuestras almas, a lo mas fácil y no a lo mas verdadero, así en lugar de
levantar nuestros corazones a Dios y Cristo en una forma espiritual, tratamos
de traerlo a nosotros. Y es por esta razón que el Señor le dijo a María:
"No me toques", ella había visto a Cristo según la carne, pero no
según el Espíritu.
Alguien pregunta: ¿Que significa: "No me toques, porque aun no he subido a
mi Padre"?
La frase tiene un doble significado. Por un lado, la
palabra que aquí es traducida como tocar, no significa un simple toque físico,
sino mas bien agarrar, asociar, juntar y soldar una cosa con otra; las
Escrituras dicen que el Maligno no puede tocar a los Cristianos, esto es, que
no puede hacerlos uno con el (1 Jn.5:18). De modo que
cuando Cristo le dice a Maria, que no le toque esta significando no me
detengas. Por el otro es, el sentido espiritual de la frase, que luego ella le
tocaría con la mano de fe, Maria quiso estar con Cristo como antes lo había
hecho cuando El aun estaba en la carne, pero ahora esta glorificado y cuando
Jesús haya ascendido al Padre, cuando ella entienda que El era Dios manifestado
en la carne, cuando se haya manifestado en pleno a sus discípulos, entonces
podría tocarle todas las veces que quiera, pero con las manos de fe, en aquel
tiempo ella vera lo que Cristo significa, le comerá y beberá completamente, sin
obstáculos ni impedimentos.
Nuestra felicidad esta escondida con Cristo en Dios, al presente no podemos
poseerla, sino que debemos contentarnos a andar por fe y este es el significado
de la prohibición dada por el Señor a Maria Magdalena, ella quiso tenerle mas
cerca y experimentar una posesión mas sensible de Cristo, estaba mas atenta a
sus sentidos que al ejercicio de la fe, quiso honrarle como en los días de su
carne, pero Jesús en Su compasión no la abandono en sus prejuicios carnales y
la levanto su alma al mundo de la fe. Pregunta: ¿Por que se le permitió a Tomas
tocar a Jesús y a Maria no? Porque se trata de diferentes toques, el de Tomas
fue para darle una prueba de la resurrección y así levantar su fe, pues de
inmediato el reacciono adorando al Señor, pero con Maria fue una prohibición
con el fin de que ella pudiera ver a Cristo exaltado y no humillado como ella
suponía; en ambos casos fue para darles ojos de fe, para que lo vieran como
debe ser visto, con el alma y no con los sentidos. Ambos tuvieron un concepto
muy bajo del Señor, ella de su gloria y Tomas de Su resurrección.
No te desanimes, pues, cuando Dios niegue tu deseo, es porque algo mucho mejor
hay reservado para luego. La historia de Maria, de Pablo y de los discípulos son
casos de fe para esto mismo, para que confíes en Dios
y moderes tu corazón.
Amen