Meditación Diaria

Meditación del 20 de enero

Texto: "Jesús le dijo: No me toques, porque aun no he subido a mi padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan 20:17).


Uno de los impedimentos mas fuertes que hay para tener un conocimiento correcto de las verdades del cielo, son nuestros propios prejuicios, ellos nos inclinan a tomar el camino de lo más fácil en lugar de escoger lo más correcto; no miramos más allá de lo que esta enfrente de nuestros propios ojos.

 
El texto que se ha escogido hoy es testigo elocuente de esta verdad, pues Maria aquí sigue viendo al Jesús humillado en lugar del Cristo exaltado y glorificado. Su grandes rasgos de incredulidad le condujeron por la vía de sus prejuicios, no obstante El mismo Jesús les dijo a ellos muchas veces que después de tres días de ser crucificado se habría de levantar de entre los muertos. Por eso cuando El le dice: "No me toques", es porque ella estaba pensando ponerse a conversar con Cristo como lo hacia antes, y de cierto que se trata de la misma persona, pero ahora con su condición totalmente alterada; ahora hay otra manera para acercarnos hablar con El.


Para dar una ilustración pálida, es como si el amigo es elevado a ser presidente, antes era el compañero, pero ahora es el mandatario y no debemos tratarle de igual manera, tal es la idea aquí. Debemos actuar de acuerdo al conocimiento que tengamos de las cosas, o como refiere el dicho: "Tomar las cosas como son y no como uno quiere que sean", si aplicamos de modo consistente esta verdad muchos beneficios vendrán al alma. El corazón del hombre siempre esta inclinado al egoísmo en primera mano;  esto es, que estamos muy inclinados a presentar las cosas a nuestros sentidos y no a nuestras almas, a lo mas fácil y no a lo mas verdadero, así en lugar de levantar nuestros corazones a Dios y Cristo en una forma espiritual, tratamos de traerlo a nosotros. Y es por esta razón que el Señor le dijo a María: "No me toques", ella había visto a Cristo según la carne, pero no según el Espíritu.


Alguien pregunta: ¿Que significa: "No me toques, porque aun no he subido a mi Padre"?

La frase tiene un doble significado. Por un lado, la palabra que aquí es traducida como tocar, no significa un simple toque físico, sino mas bien agarrar, asociar, juntar y soldar una cosa con otra; las Escrituras dicen que el Maligno no puede tocar a los Cristianos, esto es, que no puede hacerlos uno con el (1 Jn.5:18). De modo que cuando Cristo le dice a Maria, que no le toque esta significando no me detengas. Por el otro es, el sentido espiritual de la frase, que luego ella le tocaría con la mano de fe, Maria quiso estar con Cristo como antes lo había hecho cuando El aun estaba en la carne, pero ahora esta glorificado y cuando Jesús haya ascendido al Padre, cuando ella entienda que El era Dios manifestado en la carne, cuando se haya manifestado en pleno a sus discípulos, entonces podría tocarle todas las veces que quiera, pero con las manos de fe, en aquel tiempo ella vera lo que Cristo significa, le comerá y beberá completamente, sin obstáculos ni impedimentos.


Nuestra felicidad esta escondida con Cristo en Dios, al presente no podemos poseerla, sino que debemos contentarnos a andar por fe y este es el significado de la prohibición dada por el Señor a Maria Magdalena, ella quiso tenerle mas cerca y experimentar una posesión mas sensible de Cristo, estaba mas atenta a sus sentidos que al ejercicio de la fe, quiso honrarle como en los días de su carne, pero Jesús en Su compasión no la abandono en sus prejuicios carnales y la levanto su alma al mundo de la fe. Pregunta: ¿Por que se le permitió a Tomas tocar a Jesús y a Maria no? Porque se trata de diferentes toques, el de Tomas fue para darle una prueba de la resurrección y así levantar su fe, pues de inmediato el reacciono adorando al Señor, pero con Maria fue una prohibición con el fin de que ella pudiera ver a Cristo exaltado y no humillado como ella suponía; en ambos casos fue para darles ojos de fe, para que lo vieran como debe ser visto, con el alma y no con los sentidos. Ambos tuvieron un concepto muy bajo del Señor, ella de su gloria y Tomas de Su resurrección.


No te desanimes, pues, cuando Dios niegue tu deseo, es porque algo mucho mejor hay reservado para luego. La historia de Maria, de Pablo y de los discípulos son casos de fe para esto mismo, para que confíes en Dios y moderes tu corazón.

 

Amen

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