Texto: "Y Jesús, teniendo misericordia de el,
extendió la mano y le toco, y le dijo: Quiero, se limpio" (Marc.1:41).
El corazón humilde se echa a los pies de Cristo, pero el Señor lo levantará a
su pecho; la respuesta del Señor a los pedidos de los humildes es de
misericordia y compasión.
La palabra misericordia aquí es, que Cristo fue conmovido en sus entrañas al
ver el cuadro que presentaba este leproso, pero debe decirse que lo que le
movió no fue el cuadro en si, sino su gracia, esto es, hacer el bien a quienes
no se lo merecen, consciente de su miseria es que el leproso vino en humilde
actitud.





