Texto: "Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda
avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes
que posee" (Lucas 12:15).
El carácter de un hombre puede ser conocido por sus hechos, por eso será
nuestra inmediata labor reunir los hechos del hombre que narra esta parábola,
con el fin de conocer cuales son las cualidades que identifican la avaricia, y
esto lo haremos viendo de cerca los pensamientos, palabras y determinaciones
del personaje de nuestra parábola, veamos.
La avaricia nace de un pensar pecaminoso en el corazón, decimos pecaminosos porque
el pecado pervierte las bendiciones del cielo para su propio mal, nótese:
"La heredad de un hombre rico había producido mucho" (v16); el cielo
multiplico la cosecha de este prospero hombre, sus tierras dieron abundantes
frutos, pero tal prosperidad se convirtió en un lazo para su alma; por eso no
debemos juzgar el amor o el aborrecimiento de Dios a nosotros por lo que esta
delante de nuestros ojos, sino por las Escrituras; y esto puede ser
notado por la reacción del rico ante la prosperidad de su campo: "Y el
pensaba dentro de si, diciendo: ¿Que haré, porque no tengo donde guardar mis
frutos?" (v17); esto es, que se le aumentaron los problemas y las
incertidumbres al crecer sus posesiones.






