Texto: "Pero ahora voy a ti; y hablo
estas cosas en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en si mismos"
(Juan 17:13)
Al leer este verso uno nota que el Señor Jesús amplifica el argumento que antes
inicio sobre Su propia partida, y el peligro en que dejaba a Sus discípulos, y
esto indica la razón del porque fue tan diligente en orar por ellos. Como si
hubiese dicho: "Padre Yo voy a ti, pero a estos voy a dejarlo sin mi
compañía, y por eso necesito hacer una buena provisión para ellos".
El argumento empleado nos muestra cual fue el ruego especial de Su alma en toda
esta oración: Ser fiel para no traer vergüenza sobre el Nombre del Padre, pero
también asegurar a los discípulos de Su cuidado sobre ellos. Por esta oración
ellos podían ver el amor hacia ellos. Oró delante de ellos para que supieran
como el ora por ellos, con acentuado amor y fervor.
Cristo habría de dejar un claro registro de Sus afectos a la iglesia, como una
muestra de Su empeño por el bien nuestro: "Hablo estas cosas en el mundo,
para que tengan mi gozo cumplido en si mismos". Y aquí son adecuadas las
palabras de Lutero, cuando dijo: "Déjennos cantar el salmo 46; y también
déjennos meditar sobre Juan 17; porque allí están el remedio para todas las
aflicciones de la Iglesia". O que cuando veamos males en el mundo, mucho
peligro para nosotros, vayamos sin tardar y con diligencia a recordar las
oraciones del Señor Jesús.






