Texto: "De edad de ochenta años soy este día. ¿Podré
distinguir entre lo que es agradable y lo que no lo es? ¿Tomara gusto ahora tu siervo
en lo que coma o beba? ¿Oiré más la voz de los cantores y de las cantoras? ¿Para
que, pues, ha de ser tu siervo una carga para mi señor el rey?” (2 Samuel 19:35).
Los poderes naturales y nuestras capacidades decaen con los años. El tiempo es
un vestido que minuto tras minuto va creciendo de tamaño en nuestra naturaleza.
El ser humano entra a este mundo lleno de vigor y sus prendas de vestir van
cayendo, pero el vestido del tiempo va en aumento, el uno va menguando y el
otro va creciendo. La muerte cada día toma más cuerpo. El tiempo desviste la
mente, el cuerpo y todas las partes naturales. La mente y el alma es vestida con
otras vestiduras, pero el tiempo quita el vestido de uno como de lo otro. Aun
la tierra y el cielo que tienen una duración mas grande que el hombre será
desvestida, cuanto mas los seres humanos serán desnudados: " Y todos ellos
se envejecerán como una vestidura, y como un vestido los envolverás, y serán
mudados" (Heb.1:11). Si el paso del agua
desmenuza las rocas así el tiempo despojará el alma y la mente de toda carne y
sangre.







