Texto: “Jehová
es quien hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia” (Salmos 103:6).
Es sabio que mejores manos nos defiendan, que hacerlo uno mismo. En ocasiones
nos hemos encontrado en situación tan desaventajada que sin uno pedirlo otros
hablan por uno y nos defienden. Cuanto más el Justo Dios abogará por la causa
de los mansos. Recordemos que el trabajo mayor de la mansedumbre es cuando
somos provocados, y en esto volvemos al ejemplo de David, quien fue provocado
por aquellos que buscaban su mal, y le tendieron trampas con improperios de
todos los colores en su contra para ver si caía en el gancho, sin embargo oiga
como dijo: “Pero yo, como si fuera sordo, no escuchaba, y era como un mudo que
no abre la boca” (Sal.38:13). Ahora preguntémosle al hijo de Isaí: ¿Por qué no respondiste a
las provocaciones, y el dice: “Pues en ti, oh Jehová,
he esperado; tú responderás, oh Jehová, Dios mío”
(v15).






