Meditación Diaria

Meditación del 6 de Octubre

Texto: "Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven ya no vivan para si, sino para aquel que murió y resucito por ellos" (2 Corintios 5:14-15)


Es la sabiduría de toco creyente usar el tiempo presente de esforzarse al valioso deber de vivir para Dios y no para si mismos. Que el esfuerzo se haga así: Con un motivo y una dirección.

Texto: "Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos m


Motivo: Que tu móvil a la obediencia sea la auto negación de Cristo. Para empezar debo decirte que empieces no buscando tu gloria personal, porque cuando lo personal este creciendo puede ser seña clara de que la gloria de Dios este decreciendo en ti por causa de ti. El ejemplo general y particular a seguir lo dice así: "Yo no busco mi gloria" (Jun.8:50). Y en otro lugar se agrega: "Porque ni aun Cristo se agradó a Si mismo" (Ro.15:2). Surge una pregunta: ¿Cuando uno sabe si se esta agradando a si mismo? Cuando estés mas atento a los resultados, que al cumplimiento del deber frente a Dios.


Será de muy pobre resultado cuando los hombres al final se den cuenta que gastaron sus vidas en vanidad, en lo que no aprovecha al alma. En cambio será de  inefable gozo y consuelo, cuando puedas decir tal como dijo el apóstol: "He peleado la buena batalla; he acabado la carrera; he guardado la fe. Por lo demás, me esta reservada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, el Juez justo, en aquel día. Y no solo a mi, sino también a todos los que han amado su venida" (2Tim.4:7-8).


Dirección: Entrégate sin reservas tu mismo a Dios. Toma la llave de tu corazón y dásela a Cristo, y no guardes una copia de reserva para ti. Dile como el apóstol: "Señor, ¿que quieres que yo haga?" (Hch.9:6); pero si esto ya lo hiciste, entonces toma esta ocasión de la Santa Cena para renovar tu entrega de corazón a Cristo.

Asegúrate, pues, de preferir los intereses de Cristo antes que los tuyos propios. Porque si por amor a Dios puedes olvidarte de ti mismo, entonces el Señor se recordara mejor de ti. Esto es, que tomes el debido cuidado de tu deber y Dios cuidara de ti. También pon vela y guarda sobre tus motivos carnales, porque las Escrituras nos enseñan el triste cuadro de los que seguían a Cristo por interés material, y no para servirle en espíritu y verdad; a ellos El les dijo: "Me buscáis, porque comisteis el pan y os saciasteis" (Jun.6:26). Los que son así, por lo general, dejan de ser fiel cuando son visitados por calamidades y adversidades. Que nunca, nunca ese sea tu caso.


Recuerda: Será siempre tu sabiduría y tu deber referir todas nuestra buenas acciones, no al Yo, sino a nuestro Dios y Salvador Jesucristo.

 

Amen.

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