
Texto: “El
amor todo lo cree” (1Corintios 13:7)
El amor es muy Humano. Nuestro verso dice: “El amor todo lo cree” (v7);
esto es, que un corazón gobernado por la Gracia cree todas las cosas, mientras
las evidencias lo permitan; no es crédulo, sino creyente, o que hace la mejor
construcción posible de la conducta del prójimo. Nuestra naturaleza caída
es maligna, y por eso sospechosa, celosa e inclinada siempre a tomar la peor
parte. En cambio el amor tiene mucho candor y humanidad, y sabe que la Gracia
de Cristo puede residir en el corazón de un hombre pecador, o que la vida del
prójimo, tal cual la suya está sujeta a muchas debilidades. Por eso no es hiper crítico, ni censura por gusto, ni es rígida, y
permite a los otros lo que desea de los otros. El amor no quita conocimiento,
no es ciego, ni indulgente, ni ignorante, pero si muy compasivo. Tiene buen
ojo, sabe discernir los diferentes colores, y saber creer todas las cosas que
son creíbles, y esperar todo lo que puede ser esperado. Sobre esto dice Hugh Binning: Cuando se ama al
hermano con este amor, si uno no tiene suficiente razón para creer que del
hermano venga algún bien, aun así uno lo espera.
El egoísmo pone un aumento en
los ojos de sus poseedores, y cuando somos guiados por este mal, vemos al
prójimo con muchos pecados, y los nuestros lo ponemos detrás de nuestras
espaldas. Es por esa razón que podemos soportar mucho nuestras propias faltas,
y muy poco las faltas y debilidades ajenas. Pero el amor res lo contrario a
eso, el amor todo lo cree. Entonces es muy rígida consigo mismo, no se
perdonara a si mismo fácilmente, no conoce de venganza, y su indignación es no
ser mejor para el bien ajeno, no tanto para el suyo propio. Tiene mucho candor
para soportar las debilidades de los otros. Por creerlo todo se libra de los
juicios locos, no dirá nunca que alguno es incrédulo, si los demás le tienen
como un verdadero Creyente, ni tampoco condenara tan fácil a los que difieren
de su denominación o grupo religioso, no es como los fariseos: “El amor todo lo
cree” (v7).
Amén.