Meditación Diaria

Meditacion del 20 de Junio

Texto: “Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua, y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta” (Lucas 2:42).

 

Este pasaje narra un hecho singular en la vida de Jesús siendo todavía un muchacho: “Cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén”. Y es el único que se registra hasta los 29,  donde empezó Su ministerio público. De manera que sus hechos portentosos no fueron súbitos, sino gradualmente. Si estamos en la oscuridad y de pronto se nos coloca bajo la luz del mediodía es posible que los ojos sean perjudicados, pero si se nos lleva poco a poco, no será un perjuicio, sino un beneficio. De manera semejante se fue descubriendo la luz del Hijo de Dios, el Sol del mediodía. Desde muy temprano comenzó a dar muestras de Su futura misión. Aun siendo el Hijo de Dios fue un muchacho, maduró física y emocionalmente como otros. Creció por grados, antes un bebe perseguido, ahora tiene doce. Creció en estatura, y sabiduría, helo aquí discutiendo temas bíblicos con los Maestros o grandes teólogos que habían en Jerusalén. El tomó nuestra naturaleza, o que fue un ser humano como todos. Su humanidad escondió Su divina gloria. tuviste infancia, El también.


La ciudad de Jerusalén estaba situada sobre el Monte Sión, y Galilea a orillas del mar, entonces era necesario subir. Y lo hicieron por motivos piadosos. Destacamos la piedad de Maria, pues la Ley lo establecía a los varones (Exo.23:17), Dios fue indulgente con el sexo débil, no obstante ella subió también: “Iban sus padres” (v41). Ella se porto como un hombre fuerte. Era una familia unida. La piedad no considera distinción de sexos. Fue una mujer celosa del servicio a Dios. Alguien ha dicho que hay gente que no alcanza el éxito nunca, porque sólo hacen lo que se le manda; ella no era de tal clase, pues hacia lo suyo e iba una milla más. No en balde se dice de ella: “Le dirán bienaventurada todas las generaciones” (1:48).


El verso dice: “Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta”; o que el niño subía con ellos anualmente. En todos los hechos de su vida hay un ejemplo de instrucción para nuestras vidas. Enseñar los niños a ser devotos a Dios desde muy temprano es bueno, que lleven el yugo o el ejemplo de Cristo desde la infancia. Es política del diablo desanimar los padres sobre la piedad infantil. Esta Creyente familia, no subió a mirar la fiesta, sino a cumplir con el mandato divino de estar presentes en la fiesta de los panes sin levadura. Así debe ser ahora, que no debe haber asunto tan importante en nuestros hogares que nos aparte de las reuniones publicas en la Iglesia local de Cristo.

 

Amén.

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