
Texto: "Porque el amor de
Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos
murieron; y por todos murió, para que los que viven ya no vivan para si, sino
para aquel que murió y resucito por ellos" (2 Corintios 5:14-15)
Es la sabiduría de toco creyente usar el tiempo presente de esforzarse al
valioso deber de vivir para Dios y no para si mismos. Que el esfuerzo se haga
así: Con un motivo y una dirección.
Motivo: Que tu móvil a la obediencia sea la auto
negación de Cristo. Para empezar debo decirte que empieces no
buscando tu gloria personal, porque cuando lo personal este creciendo puede ser
seña clara de que la gloria de Dios este decreciendo en ti por causa de ti. El
ejemplo general y particular a seguir lo dice así: "Yo no busco mi
gloria" (Jun.8:50). Y en otro lugar se agrega: "Porque ni aun Cristo
se agradó a Si mismo" (Ro.15:2). Surge una pregunta: ¿Cuando uno sabe si
se esta agradando a si mismo? Cuando estés mas atento a los resultados, que al
cumplimiento del deber frente a Dios.
Será de muy pobre resultado cuando los hombres al final se den cuenta que
gastaron sus vidas en vanidad, en lo que no aprovecha al alma. En cambio será
de inefable gozo y consuelo, cuando puedas decir tal como dijo el
apóstol: "He peleado la buena batalla; he acabado la carrera; he guardado
la fe. Por lo demás, me esta reservada la corona de justicia, la cual me dará
el Señor, el Juez justo, en aquel día. Y no solo a mi, sino también a todos los
que han amado su venida" (2Tim.4:7-8).
Dirección: Entrégate sin reservas tu mismo a Dios.
Toma la llave de tu corazón y dásela a Cristo, y no guardes una copia de
reserva para ti. Dile como el apóstol: "Señor, ¿que quieres que yo
haga?" (Hch.9:6); pero si esto ya lo hiciste, entonces toma esta ocasión
de la Santa Cena para renovar tu entrega de corazón a Cristo.
Asegúrate, pues, de preferir los intereses de Cristo antes que los tuyos
propios. Porque si por amor a Dios puedes olvidarte de ti mismo, entonces el
Señor se recordara mejor de ti. Esto es, que tomes el debido cuidado de tu
deber y Dios cuidara de ti. También pon vela y guarda sobre tus motivos
carnales, porque las Escrituras nos enseñan el triste cuadro de los que seguían
a Cristo por interés material, y no para servirle en espíritu y verdad; a ellos
El les dijo: "Me buscáis, porque comisteis el pan y os saciasteis"
(Jun.6:26). Los que son así, por lo general, dejan de ser fiel cuando son
visitados por calamidades y adversidades. Que nunca, nunca ese sea tu caso.
Recuerda: Será siempre tu sabiduría y tu deber referir todas nuestra buenas
acciones, no al Yo, sino a nuestro Dios y Salvador Jesucristo.
Amen.