
Texto: "El gozo de Jehová
es vuestra fortaleza" (Nehemías 8:10).
El poder de Dios viene por el canal de la fe, entonces cuando el corazón es
poseído por el amor o gozo de Dios, somos fuertes, poseemos a Cristo por el
creer. Podemos definir el gozo así: Es el estado quieto y reposado del alma
Creyente, que surge como fruto de disfrutar un claro sentido del amor de
Cristo. Un caso: "Como entristecidos, más siempre gozosos; como pobres,
más enriqueciendo á muchos; como no teniendo nada, más poseyéndolo todo"
(2 Co.6:10). El estaba adolorido, sufriendo, y al
mismo tiempo su corazón poseído por un claro sentido que Cristo le amaba, su
poder interno se elevó, y su tristeza no era tal, sino como entristecido, una
máscara o amague de tristeza.
Cómo obtener gozo. A pesar de que este gozo es fruto de la manifestación de
Cristo al corazón, el mismo Señor ha dado medios para que lo alcancemos, pues
el apóstol exhorta así: "Estad siempre
gozosos" (1Tes.5:16). Lo primero para levantar el gozo interno es la
humildad: "Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios" (Sal.51:17). El gozo se ausenta cuando el
sentido del amor de Dios se apaga, pero el corazón dolido por su pecado es
atractivo de la misericordia divina. Ninguno estima tanto a Cristo como el alma
cargada y abatida. Cristo es amigo de publícanos y pecadores. Cuando el corazón
es poseído por ese sentido de pecado, levanta una fuerza inusual para buscar y
retener a Cristo, y Cristo también se deleita que sea así. El profeta lo dice
así: "A este miraré, al que es pobre y humilde de espíritu” (Isa.66:2).
Otro medio es hacer memoria de favores pasados: "Al Señor busqué en el día
de mi angustia: Mi mal corría de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba
consuelo"; esto es, que la depresión rondaba sobre su corazón, entonces se
movió en busca de gozo: "Acordábamos de mis canciones de noche"
(Sal.77:2,6). Trajo alegría a su alma recordando victorias pasadas, el amor de
Dios a él. El gozo es también levantado por un uso adecuado de los medios de
Gracia: Amor a oír la predicación de la Palabra: "¡Cuán dulces son á mi
paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca"(Sal.119:103). La oración:
"Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido" (Jn.16:24). Otro medio de gozo es la comunión con los
hermanos. Salomón lo dice así: "Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro
corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las
Escrituras?" (Luc.24:32). Nótese que el verso
dice: "El uno al otro". Andemos esta dulce senda y tendremos el gozo
del Señor, lo cual es nuestra fortaleza.
Amén.