
Texto: "Porque los ojos del Señor están sobre
los justos, y Sus oídos atentos sus oraciones" (1 Ped.3:12a).
En otro lugar de las Santas escrituras, el Dios nuestro se nos revela a Si
mismo con este titulo: "El Dios de toda Gracia"; el que te llamo, y
se ha comprometido a preservarte por siempre; después de llamarte, ese mismo
Dios de toda Gracia, un Dios Omnipotente, que cuida de ti para hacerte bien. Y
es eso lo que pretendemos hablarte hoy, el cuidado del Señor sobre ti.
La vigilancia visual de Dios sobre los Creyentes. Sobre la visión divina se nos
dice: "Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los
buenos" (Pro.15:3); aun así los ojos de Dios están sobre los justos y el
lenguaje bíblico es como si no pensara ni mirara otra cosa que no fuese en
ellos: "Mi mano hizo todas estas cosas. Pero a este mirare, al que es
pobre y humilde de espíritu" (Isa.66:2). En otro pasaje encontramos
el mismo lenguaje: "Pondré mis ojos sobre ellos, para bien, y les haré
volver a esta tierra. Los edificare y no los destruiré; los plantare y no los
arrancare. Les daré un corazón para que me conozcan, pues yo soy Jehová. Ellos
serán mi pueblo, y yo seré su Dios, porque volverán a mi de todo corazón"
(Jer.24:6-8); como una nodriza cuyo oficio es velar y
cuidar sobre un niño.
Pero mas aun, que hay un salmo completo cuyo mensaje es precisamente este,
expresar el cuido particular de Dios sobre Sus hijos: "Alzare mis ojos a
los montes: ¿De donde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo
los cielos y la tierra. No permitirá que resbale tu pie, ni se adormecerá el
que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni se dormirá el que guarda a Israel.
Jehová es tu protector; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te
herirá de día, ni la luna de noche. Jehová te guardara de todo mal; el guardara
tu vida. Jehová guardara tu salida y tu entrada, desde ahora y para
siempre" (Sal.121); en los v3-5 se repite tres veces para impresionar
nuestro entendimiento de la plena seguridad de que nuestras almas serán
guardadas: "Ni se adormecerá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá
ni se dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu protector"; no dice que
el presidente, ni los soldados, ni el dinero, ni el poder, ni la prosperidad,
sino Dios es tu protector, del Israel de Dios, o de todos y cada uno de los
Creyentes en particular. Nota en este salmo, que Dios gasta su poder para
guardarte, en guardar tu alma del mal: "Jehová te guardara de todo
mal".
Uno pregunta ¿Y por cuanto tiempo lo guardara? "Desde ahora y para
siempre"; esto es, desde el primer instante en que te tomo a Su cargo,
desde que te entregaste tu mismo a Su cuidado, desde el momento en que tomaste
a Cristo como tu Señor y Salvador. Desde el mismo día de tu llamado, ahora
mismo y por siempre. Como Iglesia nos guardo, y ha prometido también guardarnos
en el porvenir. El compromiso de preservación que Dios tiene sobre ti, no
pestaña ni una vez, ni siquiera porque te descuides, El no dejara de velar
sobre ti. Si en un lapso tu supones que el diablo, el enemigo y adversario de
tu alma, pueda tomar ventajas sobre ti para devorar tu alma en un momento, tu
pudieras pensar así, pero no Dios: "Yo, Jehová, la guardo. A cada momento
la riego; y para que nadie la dañe, de día y de noche la guardo" (Isa.27:3);
si no te es suficiente el añade: "A cada momento."
Si los ojos del Señor estarán sobre nosotros Su pueblo, desde el comienzo hasta
el fin, entonces alegrémonos tanto como podamos:
"¡Regocijaos en el Señor siempre! Otra vez lo digo: ¡Regocijaos! (Fil.4:4).
Es cierto que vendrán pruebas y problemas, no espere ser exonerado de las
tentaciones. El diablo no esta muerto, y sus llamas siguen quemando. Por eso
cuida más lo que Dios te ha mandado, que lo que tu mismo quiera hacer, que tu
lema sea este:
"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las
cosas os serán añadidas" (Mat.6:33).
Amen.