
Texto: "Así que, los que
somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a
nosotros mismos" (Romanos 15:1)
La Biblia nos dice de una manera clara y tajante el signo inequívoco de la
fortaleza en Gracia. Los niños tienen que ser llevados en los brazos de los
otros mas fuertes, pero los débiles no pueden; por tanto, la compasión de un
hombre será signo seguro de su fortaleza espiritual.
En sentido espiritual el débil está más inclinado a sentirse ofendido por los
demás, porque es débil, y si golpea al fuerte, su golpe es tan débil que el
fuerte ni se entera o no le pone caso. Y en todo esto, el fuerte glorifica más
el nombre de Dios, se echa sobre sus hombros al más débil porque puede hacerlo;
debido a su fortaleza puede soportar o controlar el disgusto natural por ayudar
a otros y completar la tarea de levantar al hermano. Capaz de llevar el peso,
como el atleta puede hacerlo. Y todo esto son desventajas que tiene el Creyente
débil.
Al débil en la fe le es muy difícil beber agua pura de la fuente, sino que más
bien bebe de la que corre por la corriente; esto es, que la fe débil siempre
está viendo segundas causas, pero la fuerte no; entiéndase que cuando le cae
una adversidad, el débil lo atribuye a las criaturas, en cambio el fuerte ve la
causa en la soberanía de Dios, y resuelve con la criatura. Esto significa que el
débil juzga por lo que ve y siente, en cambio la fuerte se inclina a juzgar los
eventos por las Escrituras, por lo que el Creador ha dicho, por esta razón
glorifica más a Dios, pues atribuye verdad a Dios y no considera la debilidad
de las criaturas, sino el poder y verdad de Dios. La fe débil hace pocas cosas
por Dios y como consecuencia su alma también es débil, y aleja las bendiciones
del cielo sin el querer, ni saberlo.
Mire el caso de los hijos de Israel en el desierto: "Sin embargo, no
quisisteis subir. Más bien, fuisteis rebeldes contra el mandato de Jehová
vuestro Dios, y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehová nos
aborrece, nos ha sacado de la tierra de Egipto, para entregarnos en mano de los
amorreos para destruirnos. Acuérdate de todo el camino por donde te ha
conducido Jehová tu Dios estos cuarenta años por el desierto, con el fin de
humillarte y probarte, para saber lo que estaba en tu corazón, y si guardarías
sus mandamientos, o no. El es quien te sustento en el desierto con mana, comida
que no habían conocido tus padres, con el propósito de humillarte y probarte
para al final hacerte bien" (Deut.1:26-27;8:2,16);
esto es, que Dios le había mandado pruebas, y adversidades para que ellos
conocieran su corazón y se cuidaran, porque si uno cuida el corazón entonces el
Señor estará con uno, en cambio ellos lo atribuyeron a segundas causas, y
llegaron hasta levantarse contra Moises, como si el tuviera la culpa de esas
pruebas, y como consecuencia Dios los mato a todos en el desierto y ninguno de
los rebeldes pudo disfrutar de la tierra prometida.
De modo, que se puede concluir que si nuestra fe tiene gran dosis de
incredulidad, tendremos muchas desventajas y nos haremos daño innecesario.
Hermano Cristiano, tengo para decirte que aunque tu
seas débil en la fe, no te desalientes, pues aun así tienes derecho a todas las
promesas. Tu eres participante de la naturaleza divina; tus aflicciones son
limpiadas de toda maldición, y eres heredero de la herencia de los santos en
luz; te pertenece una herencia incorruptible e inmarcesible en los Cielos: Dios
es tu porción, Cristo es tu Salvador, y el Espíritu Santo es tu consolador; tu
mansión es el Cielo; los ángeles son tus guardianes, todo eso y mucho mas es
tuyo, aun cuando tu tengas una fe muy débil.
Hermano, no es la humillación lo que debilita, lo que si debilita es la
depresión, el desanimo y la paralización espiritual. Por tanto, piensa y medita
lo que hay en Cristo para ti; pero además te invito a considerar este texto:
"Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los
de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con
retribución, con pago; Dios mismo vendrá y os salvara. Y los redimidos de
Jehová volverán, y vendrán a Sión con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus
cabezas; y tendrán gozo y alegría, huirán la tristeza y el gemido"
(Isa.35:3-4,10).
Levantaos, pues, almas abatidas, haced obras de justicia y confiad en
Dios.
Amen.