
Texto:
"Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la
tierra de los vivientes" (Salmos 27:13).
Aguardar, por el Cielo contra toda depresión espiritual, como dice David: Que
habría desmayado o desfallecido, a menos que hubiese creído en ti, oh Dios; entonces se puede concluir, que la fe sostiene el
corazón de los santos contra toda depresión.
Pregunta: ¿Que es aguardar, esperar o confiar en Dios? La respuesta es: Esperar
en Dios, es esperar ayuda de Dios. Confiar en Dios, es apoyarse o descansar en
Dios por ayuda. Aguardar en Dios, es continuar o permanecer en esa expectativa
de socorro. Propiamente, y de acuerdo a la frase escritural, confiar en Dios es
el acto de la fe mediante el cual echamos el alma sobre Dios en Cristo, en busca
de un bien que esta fuera de nuestra visión.
Veamos lo que las Escrituras nos enseñan sobre este concepto espiritual: “Tu
guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en
ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está
la fortaleza de los siglos" (Isa.26:3-4); nótese que en este texto el
profeta describe el estado del alma que confía, y luego da la razón para que
confiemos: "Porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos";
en cambio la turbación, la impaciencia y la intranquilidad están asociadas a la
incredulidad, pero la paz y quietud del alma a la fe.
Alguien pregunta ¿Y de donde usted dice que el confiar es echar el alma sobre
Dios en Cristo, cuando este texto no habla de Cristo, sino solo de Dios? Porque
si miramos el original encontraremos que en nuestras Biblia dice Jehová el
Señor, en el original dice: "Jehová Jah", y
Jah es una forma abreviada de Jehová, que denota o
indica el Hijo de Dios, y esto puede ser probado si comparamos estos textos (Salm.68:4,18 con Efe.4:7-8); nótese: "Cantad a Dios,
cantad salmos a su nombre; exaltada al que cabalga sobre los cielos. Jah es su nombre; alegraos delante de el. Subiste a lo
alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para
los rebeldes, para que habite entre ellos Jah
Dios" (Salm.68:4,14); ese es el lenguaje del AT,
pero en el nuevo encontramos esto mismo aplicado a Cristo: “Pero a cada uno de
nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual
dice: Subiendo a lo alto, llevo cautiva la cautividad, y dio dones a los
hombres" (Ef.4:8); así que, cuando el profeta Isaías nos exhorta a confiar
en Jehová Jah, es a que descansemos sobre Dios en
Cristo; por eso, tanto en el AT como en el NT, la fe es el reposo, el apoyo del
alma sobre Dios en Cristo.
Pero eso no es todo. Un hombre reposa sobre Dios en Cristo, confiando en El por
algún bien que está fuera de su visión o alcance, y es precisamente lo que dice
el escritor a los hebreos: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se
espera, la convicción de lo que no se ve" (Heb.11:1);
donde el autor da varios ejemplos de eso, Abraham, Sara, Moisés y otros;
quienes se apoyaron en Dios por cosas que estaban fuera de sus ojos y de su
alcance; y esto es lo único digno de ser llamado fe, y lo único digno para
entregar la confianza humana, en el sentido que se ha dicho, es solamente Dios.
Mire esto en David: "¿Por que te abates, oh alma
mía, y te turbas dentro de mi? espera en Dios; porque aun he de alabarle,
salvación mía y Dios mío"; nótese que la cura para su mal es la fe, pues
el dice a su alma: "Espera en Dios", entonces cuando un hombre
o mujer permanece en ese estado; esto es, apoyando su alma sobre Dios en
Cristo, y en la espera de algún bien fuera de su vista o alcance,
entonces se puede decir con toda propiedad que esa persona esta esperando en
Dios.
Amen.