
Texto: "Por
tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no
hallará sus caminos" (Oseas 2:6).
El texto dice: "Yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con
seto"; Dios pondría una doble guarda sobre Su pueblo; de un lado, una
protección para que no se extiendan hacia el mal: "Yo rodeare de espinos
su camino", y por el otro, que el mal no caiga sobre ellos: "La
cercare con seto". La primera guarda es de aflicción o espinos como dice
el profeta, y el otro de protección, pues se trata de levantar una pared que
los proteja. Ambos casos se tratan de misericordia, que las aflicciones te
guarden del mal, y que tampoco el mal caiga sobre ellos. Cuando ellos intenten
ir hacia la idolatría hacerles la vida tan difícil que desistan de eso y
vuelvan a la verdad.
Las palabras del verso es una metáfora tomada del ambiente agrícola. Cuando un
agricultor encuentra que las personas están pasando por medio de su sembrado y
haciendo un trillo, entonces pone espinas en esa vía para que los transeúntes
se desvíen, y así proteger el cultivo, y si lo hacen corren el riesgo de
hincarse o serles doloroso; el asunto es ponerle la cosa difícil, por eso dice:
"Yo rodeare de espinos su camino."
Al oír esto surge un comentario: "No le veo el sentido del texto, pues
todos los seres humanos son visitados con espinos y setos que le impiden hacer
muchas de las cosas que quisieran, ¿donde esta, pues la diferencia?".
Es cierto que setos de impedimentos y espinos caen sobre todos los hombre, no
obstante con los Creyentes Dios hará diferencia, en ellos los fines de tales
adversidades serán para bien y no mal. La diferencia no es sobre las cosas que
ellos sufren, sino con los fines por lo cual sufren. Mire un caso: "Ya no
hay furor en mi. ¿Quien pondrá contra mis espinos y cardos en batalla? Yo
irrumpiré contra ellos y los quemare a una... De esta manera, será perdonada la
iniquidad de Jacob, y esto eliminara su pecado" (Isa.27:4,9); el fruto de
tales espinos será quitar el pecado en ellos, limpiarlos de la corrupción.
Entonces Dios hace diferencia entre las personas aun cuando estén bajo la misma
aflicción.
Como si fueran dos personas sembrando el mismo maíz, pero en diferentes
terrenos, uno saldrá dulce y el otro amargo. Dios hizo la diferencia. Y esta
diferencia se mantiene, venga la aflicción por asuntos providenciales o por
causa de tu propio pecado. Mire un caso: "Y Jehová me dijo: ¿Que ves,
Jeremías? Yo dije: Higos. Higos buenos, muy buenos; e higos malos, muy malos,
tan malos que no se pueden comer... Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Como a
estos higos buenos, así considerare, para bien, a los que fueron llevados
cautivos de Judá, a quienes eche de este lugar a la
tierra de los caldeos... Y haré que ante todos los reinos de la tierra sean
objeto de espanto, de oprobio, de refrán, de burla y de maldición en todos los
lugares adonde yo los empuje" (Jer.24:3,5,9).
La misma deportación por causa del mismo pecado en todos ellos, los mismos
castigos sobre el grupo, pero diferentes frutos en unos y otros. Entonces
cuando Dios hace caer miserias sobre Sus santos, de seguro es que los está
librando de males peores que podrían sobre venir sobre ellos.
Amen.