Meditación Diaria

Meditacion del 22 de Febrero

Texto: “Donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón” (Mateo 6:21).

Sería imposible esperar el disfrute una gran herencia, y no darle mente. Cuando estamos a la espera de una gran fortuna festejamos la mente con la imaginación de lo que esperamos. Es obligado disfrutar los favores antes de poseerlos, es esa imaginación y esperanza lo que nos mueve. Del mismo modo la contemplación del cielo es una fiesta a la imaginación. La sentencia divina es bien clara: “Donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón” (Mat.6:21). Supongamos un mendigo adoptado por la realeza de Inglaterra, no será difícil adivinar donde estaría su imaginación durante el viaje hacia aquel palacio. Tiene paz porque se acabó la pobreza, gozo porque es rico, y todo ello alimenta su esperanza de la moradas celestiales.


Aquí hacemos conciencia que aun un poderoso discurso, racional y deleitoso a la mente humana no puede afectar la volunta del hombre, sino que la obediencia a la verdad es obra exclusiva de Dios en el poder de Su Santo Espíritu obrando sobre la voluntad humana. En particular es, que esta vida de paz, gozo y sólida esperanza es exclusiva de los verdaderos Creyentes, porque el Espíritu de Dios reside sólo y únicamente en ellos. Leámoslo: “Por el poder del Espíritu Santo”. Es harto difícil mover la voluntad de hombres y mujeres, aun de uno mismo. Los padres son los que más poder han tenido sobre la voluntad ajena, o sus hijos, y en el mejor de los casos no pueden moverlos a la obediencia, a menos que Dios bendiga sus labores paternales. Si alguno piensa el bien es cosa fácil que trate de controlar su imaginación, y de seguro no podrá. Sólo y únicamente el Espíritu Santo puede controlar la imaginación y llevarnos a paz y gozo que produce esperanza de vida eterna.

 

Amén.

Buscar Meditaciones

Fecha: