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Al leer estos versículos es posible notar que se trata de una profecía, un evento que no ha ocurrido o no visto, lo cual trae consigo algún grado oscuro o de difícil interpretación. Aun así se puede deducir con un grado aceptable de certeza, que para el tiempo antes del regreso del Señor Jesús, el mundo será atribulado en una manera inusual con abundante fenómenos en la naturaleza: “Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra“ (v26). Esta terrible visitación será por dos causas; por un lado, el fruto de la rebeldía y novelería de los incrédulos, y por el otro, del justo juicio de Dios contra los que le han rechazado, o no obedecen el Evangelio de salvación.

 

Partiendo de la revelación bíblica no es difícil predecir lo que sucederá antes del fin del mundo, ya que las Escrituras usan no pocos precedentes como ilustraciones del tiempo previo a este magno acontecimiento; nótese: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre…. Y estaba la tierra llena de violencia… Asimismo como sucedió en los días de Lot… Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste” (Lc.17:26,28,30; Gen.6:11); la violencia en tiempo de Noé significa injusticia, rapiña, pillaje, corrupción, robo e injurias. Un estado de violencia es contrario a un estado de seguridad; el violento se levanta contra toda autoridad, y lo que no puede obtener con trabajo honesto, lo toma por sus propias manos. El otro cuadro es la época de Lot, y allí fue de total anarquía. Sin restricción se dieron a la inmoralidad, impiedad e irrespeto; un caso: “Ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta.” (Gen.19:9). Tal será el cuadro moral imperante antes de la Segunda Venida; mucha impiedad. Violencia social, domestica y homosexualidad.

 

Esto hace una notoria diferencia de la manera como el mundo evalúa los eventos y las catástrofes en la naturaleza. Ellos dicen: Ocurrió un terremoto en Japón, un Tsunami en Sendai, y agregan, la tercera economía del mundo se tambalea, el petróleo baja de precio, la causa fue el movimiento de las placas tectónicas del Pacífico, y en una u otra manera el Internet, los periódicos, la TV, la radio y el hablar común de la gente gastan su tiempo. En cambio para los hijos de Dios esos mismos hechos traen otro mensaje: “Sabed que está cerca el reino de Dios” (Lc.21:31). Nótese el imperativo: “Sabed”, o que requiere esfuerzo poner la mente por encima del hablar del mundo, para que su influencia no nos inunde, que trayendo segundos pensamientos tengamos presente que: “El fin se acerca, el Señor Jesús viene pronto.”

 

En resumen:  Se verán grandes señales en los cielos, en la tierra y el mar, antes de la aparición gloriosa de nuestro Señor Jesucristo. Amén. 



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