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1. La amargura es pecado y negativamente afecta a otros y a nosotros mismos.

 

 

Heb 12:15  Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados.

 

 

Stg 3:14  Pero si tenéis celos amargos y ambición personal en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad.

Stg 3:15  Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural, diabólica.

Stg 3:16  Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.

 

 

2. La amargura, como distintivo de un no creyente, es un sentimiento no aceptable para un creyente.

 

 

Rom 3:14  LLENA ESTA SU BOCA DE MALDICION Y AMARGURA.

 

 

Hch 8:23  Porque veo que estás en hiel de amargura y en cadena de iniquidad.

 

 

3. La amargura debe ser removida por medio de amabilidad, compasión y perdón. 

 

 

Efe 4:31  Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como toda malicia.

Efe 4:32  Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.

 

 

4. Cada persona tiene sus propias áreas de amargura en la que debe trabajar.

 

 

Pro 14:10  El corazón conoce su propia amargura, y un extraño no comparte su alegría.

 

 

5. Dios es soberano sobre todo lo que sucede, así que, confía en Su perfecto plan.

 

 

Rom 8:28  Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.

 

 

Rom 12:17  Nunca paguéis a nadie mal por mal. Respetad lo bueno delante de todos los hombres.

Rom 12:18  Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres.

Rom 12:19  Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: MIA ES LA VENGANZA, YO PAGARE, dice el Señor.

 

 

Sal 37:1  Salmo de David. No te irrites a causa de los malhechores; no tengas envidia de los que practican la iniquidad.

Sal 37:2  Porque como la hierba pronto se secarán, y se marchitarán como la hierba verde.

 

 

Ilustración Bíblica: Esau y Jacob (Génesis 32-33); David (Sal. 37).

 

 

 

Tomado de Quick Scripture Reference For Counseling Youth 



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