Texto: "Y no nos metas en tentación, mas
líbranos del mal" (Mat.6:13).
Nuestro amado Redentor no ora aquí por una absoluta inmunidad y liberación,
sino por una preservación del mal.
Cuando pedimos que no nos meta en tentación, no significa que pedimos por una
absoluta exención de la tentación, sino que no caigamos bajo el peso o gobierno
de la tentación, no caer en las manos de Satanás o ser maltratado por el, como
es explicado en el verso: "Líbranos del mal".
Nos preguntamos: ¿Cuales son los peligros de un estado terrenal? Dos cosas: La
abundancia de lazos contra el alma, y nuestra propia debilidad. Veámoslos.






